Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de abril de 2013

LA PAZ



La Paz, sobrino querido,

quieres traer a mi verso,
es difícil, pues se ha ido
muy lejos del universo.

La Paz, complicado asunto
para escribirlo en un verso,
puede llegarse hasta el punto
de convertirse en perverso.

La Paz, la nunca lograda
de guerras buscando el bien,
aún espera guardada
sin saberse para quién.

La Paz, de la mano amiga
que sin pedirte te ofrece,
y de su trigo la espiga,
dándote más, más le crece.

La Paz, del sueño tardío,
sin llamarla te recibe,
haya calor o haya frío,
sea el polo o el Caribe.

La Paz, al enfermo acude
cuando cesa su dolor,
y en el acto le sacude
a la muerte su temor.

La Paz, en vida ya larga,
es entregada al que parte,
el ritual en frase amarga,
de llanto en llanto reparte.

La Paz, del amor logrado
con dolor y larga espera,
el corazón destrozado
lo regresa a lo que era.

La Paz, la que nunca llega,
esa paz sólo es tesón,
es dolor, trabajo, entrega,
es dar todo el corazón.

La paz no se mendiga,
se trabaja sin capucha,
sin que nadie te lo diga
hazla razón de tu lucha.

La Paz, sobrino querido,
lleva a todos desde niño,
nunca te des por vencido,
sólo hay paz cuando hay cariño.

La Paz, sobrino querido,
es la fracción de un instante,
entre el deber que has cumplido
y el que tienes por delante.

Moscú, 5-07-2004

viernes, 7 de agosto de 2009

VENDITO INSOMNIO


Anoche perdí mi sueño
mientras estaba indagando:
¿Del deseo quién es dueño?
y comencé meditando:

Empezar con trenta y cinco
el camino del poeta,
más que gigantesco el brinco
es utópica la meta.

Poco a poco comprendí
que la respuesta es compleja,
y a buscar me decidí
las raíces de mi queja.

Y mi pasado por dentro
desde los tiempos remotos,
indagué hasta su centro
entre cientos de devotos.

Y entre mis ancestros veo
(aunque no esté demostrado),
a la persona que creo
es culpable de mi enfado.

Se dice que de pequeño
dedicó sus aptitudes,
a crear con tal empeño
que le sobraban virtudes.

A pesar que no fue largo
por las aulas su camino,
su cultura sin embargo
fue más rica que el destino.

Su nobleza era admirable,
su corazón pura prosa,
y su verso comparable
con la más divina rosa.

En su memoria tenía
sus poemas nunca escritos.
¡Y que verso lo cubría!
¡Eran sus versos venditos!

Mas que por tu verso pienso,
te amé por otro tesoro,
en el cual fuistes inmenso,
y cuidaste como al oro:

Tu pasión por la familia
con tu corazón gigante,
con tu nobleza en vigilia
y con tu amor delirante.

Si tu eres el culpable
de que me crea poeta,
es mi queja cuestionable,
y un gran honor esa meta.

¡Venga mi insomnio vendito!
Hágale honor a mi abuelo.
Y aunque no crea repito:
¡Que dios lo tenga en el cielo!

Resumo y no me sorprende,
con su pensar y su lira:
¡La Vida, el color depende,
del cristal con que se mira!

POETA ?


Era un domingo cualquiera
de algún mes sin importancia,
cuando toda su inocencia
hizo gala de elegancia.

!Qué decencia!, !Qué destreza!
en verdad no hacía falta.
Imagino su sorpresa
cuando emprendí la batalla.

Sólo en usted madre mía,
semejante sugerencia,
sobre la tierra podría
encontrar humana esencia.

Sé muy bien cuánto cariño
siente por mí, grande y fuerte,
pero ya no soy su niño
y la lógica he de verle.

Poeta yo no parezco,
(que yo escriba es otra cosa)
en verdad se lo agradezco,
su intención era muy hermosa.

Piénselo bien, sea franca,
tiempo tenemos de sobra,
no tomaré represalias
si confiesa que fue en broma.

Más si persiste en su empeño
muy franco debo yo serle,
y confesarle mi sueño.
Lea con calma y compruebe:

Yo soñé ya hace tres días
un sueño bastante raro,
mis poemas resumía
y quería publicarlos.

Visité mil editores,
tres mil doscientos poetas,
catorce mil cantautores,
y noventa y dos profetas.

En aras de serle breve
he resumido el sentir,
de las críticas más leves
que me honraron en decir:

Sobre editores confieso
que muy poco conversamos,
fueron tantos los tropiezos
que no tengo un hueso sano.

Treinta mil quinientas puertas
una tras otra fui hallando.
Sólo en tres tuve respuesta:
“Deje su nombre y sus datos”.

Para aprovechar el tiempo
me dirigí a los poetas,
de los cuales gran porciento
eran doctores en letras.

Uno admiró mi osadía,
otro me dijo inocente.
¿Pero la gran mayoría?
¡Qué sinceras son la Gente!

“Lo suyo a prosa no llega.
¿Por qué le dice Poemas?
Es su rima cola vieja,
y su ritmo va en carreta...”

“...Cuando comienza parece
que un soneto usted pretende,
y de repente se vuelve
lo mismo Silva que Zéjel.”

Entonces fue que me dije:
“Creo entender el mensaje,
escribo yo versos libres,
necesito quién los cante”

Y sin perder ni un minuto
en busca fui de cantantes.
El propósito era nulo,
y el resultado frustrante.

Aunque fueron más decentes
(los que no estaban de gira):
“Lo suyo es rap de invidentes
y lo nuestro es la guajira.”

Terminé con los profetas,
los que dijeron a coro:
“...No logrará una peseta
escribiendo de ese modo...”

“...!Con que Poeta so bruto!
Más que cínico es canalla.
Es su chiste de mal gusto.
¡Salga urgente de esta sala!”

Un profeta muy paciente,
más que humano, casi santo,
me dijo: “Mire, su gente
un gran daño le ha causado...”

“...Su mamá le quiere mucho
pero a poco eso le basta,
el poeta de este mundo
debe pagar lo que gasta...”

“...A sus seres más queridos
quizás conmueva su encomio,
pero al lector hijo mío,
lo mandas pa’l manicomio.”

Madre, mi madre querida,
más no preciso decirle,
tres noches llevo seguidas
completicas sin dormirme.

Ya que le cuento mi pena
espero que sea franca,
reconozca, de Poeta,
la verdad no tengo nada.
Powered By Blogger